STREAMING: EL FUTURO DE LOS CONCIERTOS

Por: Pablo Miguel Castillo

Twitter:@SalamandraMh

 

Foto: Colombia.com

 

Aunque falte mucho camino por recorrer, los conciertos por streaming son una realidad. La posibilidad de llevar una experiencia de vida a través de la pantalla está cada vez más al alcance de nuestras manos. O bueno, al alcance de nuestros smartphones.

 

Tener al artista en vivo, ahí frente a nuestros ojos, jamás se podrá comparar con ver el concierto en YouTube. La sensación de tener a ese artista, que tanto nos emociona, en carne y hueso, interpretando esos temas que nos sabemos de memoria, es una experiencia que no se iguala fácilmente. Lo demuestran las estadísticas: En 1990, las ganancias por entradas a conciertos en Estados Unidos fue de 1.1 billones de dólares ; en 2016, esta cifra superó los 7 billones de dólares. Este rápido crecimiento del mercado de los espectáculos en vivo demuestra que existe un público que los consume como una experiencia de vida.

 

Sin embargo, no todo es color de rosa. El público colombiano, y el latinoamericano en general, no está en condiciones de pagar boletas de doscientos mil pesos cada mes. Pese a que esta es una experiencia única, asistir a un concierto es una actividad costosa que le cierra las puertas a un público potencial que no acude no porque no quiera sino porque su bolsillo no alcanza. Además, los establecimientos para conciertos tienen una capacidad limitada, sin contar las dificultades y costos que representan el simple hecho de organizarlos.

 

A causa de estas condiciones y aprovechando el boom tecnológico que vivimos en este momento, el grupo de empresarios y espectadores que le han apostado al streaming ha incrementado. Si bien es claro que este servicio está lejos de igualar la experiencia en vivo, los beneficios son evidentes: Millones de usuarios conectados en las redes sociales pueden sintonizar en vivo sus eventos y conciertos favoritos al alcance de su computador o celular y no perderse ni un solo detalle, sin importar el lugar del mundo o el costo de las entradas. Pero el verdadero reto no está en alcanzar una audiencia en las redes sino en monetizar este contenido. Con un público casi infinito, la visibilidad con respecto a marcas, productos y demás organizaciones de interés puede ser fundamental para monetizar este servicio digital consumido por un número exorbitante de personas a nivel internacional.

 

La actualidad

En Colombia, de la mano de IDARTES, el público ha logrado disfrutar por streaming algunos de los festivales al parque en ediciones más recientes. Adicionalmente, hemos sido audiencia del Festival Estéreo Picnic del 2017 y 2018 desde la comodidad de nuestros hogares gracias a este nuevo servicio.

 

A nivel internacional, sin embargo, el camino está mejor trazado; herramientas como YouTube o Moscham, así como la argentina Pleyou, no solo nos ofrecen la transmisión del concierto con los mejores estándares de producción, sino que incluyen chats en vivo con los artistas, entrevistas exclusivas y experiencias interactivas en 360 grados. Un gran ejemplo ha sido el festival Sónar Barcelona, el cual ha sido transmitido por Culturebox.

 

El futuro

Aunque ya se empezó el trabajo, en Colombia queda bastante por recorrer; desde mejorar la calidad de audio y video hasta ofrecernos una interacción con el artista, el público podrá acceder a mejor contenido por streaming en cuanto este pueda ser monetizado, al presentarse como una opción de negocio viable y su desarrollo tome más fuerza en el mercado musical actual. Así pues, con el desarrollo de estas nuevas herramientas, las posibilidades serán numerosas para un público que espera vivir las transmisiones en streaming como una verdadera experiencia de vida.

 

 

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